Muchas cosas han pasado desde Agosto 2009. Parecía que todo salía mal. Hoy Agosto 2010 vemos con esperanza cada día que pasa. Quién podía imaginar este momento .Cuando miramos a Adrian tan feliz, parece que es otro niño que el que estaba en el hospital.
Siempre es bueno tener una apariencia saludable, aunque no podemos engañarnos, la enfermedad puede estar oculta y sorprendernos en cualquier momento. ¿Cómo se puede vivir así? se pregunta mucha gente. Todos nos aferramos a la vida con uñas y dientes. Cuando te toca, sigues adelante sin pensar, es más tarde cuando te preguntas: ¿cómo pude hacerlo o aguantar esto o aquello.
El apoyo de la familia es lo más importante. Recuerdo esos días cómo, por la noche, nos juntábamos para comentar y decidir qué hacer al día siguiente. Nadie decía no puedo, si no, qué tengo que hacer o qué puedo hacer. Habia dias en que alguno de nosotros estaba mas fragil, sin embargo, al dia siguiente era él el que animaba a los demás.
Así pasaron los primeros meses, lentos muy lentos. Y, como todo en la vida, pasa factura. Ahora, que todo parece más calmado, aparecen la ansiedad y el cansancio en algunos de nosotros. Es increíble como ante la necesidad aguantamos al máximo sin darnos cuenta del esfuerzo físico o psíquico.
Si alguien lee este blog con un problema similar, espero que le resulte de ayuda para no perder la esperanza. En nuestro caso, todo indicaba pronóstico muy malo, así lo indicaban los médicos, preparándonos, en varias ocasiones, para lo peor. Y, aquí estamos, un año después, cuando sólo le calculaban dos meses de vida. Serán nuestras oraciones, la energía y las ganas de salir de ésto lo que nos ayuda. Yo creo fírmemente que sí, y así vamos a seguir, esperando que pasen los días, los meses, y por qué no, los años.