17 Abril 2010
Los días van pasando y Adrián se está recuperando poco a poco. Sus analíticas están mejorando. Desde hace ya algunos días le está saliendo un pelito fino en su cabeza, este hecho nos alegra a todos, sobretodo a David, que acaricia la cabeza de su hermano muy sorprendido, como si no lo esperara.
Hoy sábado, fuimos al cine y disfrutamos de la tarde. El que lo está pasando mal es David, está casi siempre enfadado y triste. Llora con mucha facilidad. Creemos que son celos. Cuando va al colegio sabe que su hermano se queda en casa con su madre y el se siente abandonado .
El problema comenzó cuando Adrián ingresó en el hospital y aumentó con el regreso a casa. Cuando su padre tiene que ir a trabajar a David lo deja temprano en casa de los abuelos paternos y ellos se preocupan de llevarle al colegio y recogerlo a la hora de comer. El niño no quiere comer llora y se comporta mal, algo que nos llama la atención. Cuando termina la jornada de trabajo mi yerno recoge al niño y éste regresa a casa casi siempre enfadado y triste.
Después de unos días, el pequeño pierde peso y se queja de dolores de tripa y deciden hablar con la profesora del colegio. Sus padres deciden que será mejor que se quede en casa con su hermano y ayudarle a pasar esta situación.
Sabemos que el problema está relacionado con Adrián. El pequeño disfruta en el colegio pero la situación vivida con su hermano está provocando en él celos. Esto tenemos que tratar de solucionar entre todos ofreciendo más atención y cariño al pequeño David .
Por lo demás todo parece ir bien. Sólo queda que los exámenes médicos de Adrián salgan bien y empezar a respirar normalidad en casa. Esto será difícil pero estoy segura que lo vamos a lograr.